El Puerto de la Cruz volverá a convertirse este verano en uno de los puntos de referencia del baloncesto femenino nacional. Del 1 al 12 de julio de 2026, Tenerife acogerá una nueva edición del SCP College, un campus pensado para jugadoras nacidas entre 2005 y 2009 que quieran seguir creciendo en la pista… y también en las aulas.
No se trata únicamente de entrenar durante varios días o de participar en un torneo. La propuesta de Sport Change Project va mucho más allá: ofrecer a jóvenes con un nivel deportivo alto una vía real para acceder a una beca académica y deportiva en Estados Unidos.
Tenerife se convierte en el puente hacia el baloncesto universitario de EE. UU. con el SCP College 2026
Un puente hacia las universidades americanas
Sport Change Project no se presenta como una agencia tradicional, sino como un puente entre el talento español y el sistema universitario estadounidense. El proyecto mantiene conexión con más de 250 Junior Colleges y universidades americanas, facilitando un camino que, desde fuera, puede parecer bastante complicado.
Y es que llegar directamente a la NCAA no siempre resulta sencillo. Según los responsables del programa, para entre el 80% y el 90% de las jugadoras españolas la opción más viable pasa primero por un Junior College.
¿La razón? Este tipo de centros permite adaptarse al idioma, mejorar académicamente y competir en un entorno exigente antes de intentar dar el salto a una universidad NCAA. Paso a paso, sin prisas, pero sin dejar de avanzar.
Experiencia de élite al servicio de las jugadoras
Uno de los grandes atractivos del SCP College 2026 será su equipo técnico. Al frente estará Ángel G. Jareño, entrenador con más de 45 años de experiencia en el baloncesto de élite y con pasado en el cuerpo técnico del Real Madrid y en las selecciones españolas de formación.
Junto a él estará Ángel Sanz, director general del proyecto y conocedor directo del baloncesto universitario estadounidense tras su experiencia en la Universidad de Houston.
Esa combinación entre conocimiento técnico y experiencia dentro del sistema americano puede marcar la diferencia. No basta con jugar bien; también hay que saber cómo funciona el proceso de reclutamiento, qué buscan las universidades y cuál puede ser el mejor destino para cada deportista.
Trabajo personalizado y entrenamientos intensivos
El campus contará con un entrenador por cada seis jugadoras. Un ratio muy reducido que permitirá realizar un seguimiento cercano, trabajar por posiciones y corregir detalles específicos.
Porque, a veces, una mejora no llega por hacer cien repeticiones más, sino por entender mejor una decisión: cuándo pasar, cómo leer una ventaja o en qué momento atacar el aro.
Las participantes se alojarán en el Hotel Skyview, en régimen de todo incluido, y comenzarán los entrenamientos oficiales el 2 de julio. Durante diez días vivirán una concentración con una estructura similar a la de una selección nacional, combinando exigencia, convivencia y preparación competitiva.
Un escaparate ante los scouts estadounidenses
El momento más esperado llegará los días 10 y 11 de julio con el showcase final. Las jugadoras disputarán un torneo en formato 4×4, dirigido por árbitros profesionales y retransmitido en streaming.
Este formato permitirá que scouts y responsables de universidades americanas puedan observar a las participantes en situaciones reales de juego. No solo importarán los puntos o las estadísticas. También se valorarán la lectura del partido, la defensa, la comunicación, la actitud y la capacidad para competir bajo presión.
Además, cada jugadora recibirá un informe SCP después del campus, con una evaluación individual y orientaciones para continuar mejorando.
Solo 48 plazas disponibles
El SCP College 2026 tendrá carácter invitacional y estará limitado a 48 jugadoras. Una cifra reducida que responde al objetivo de ofrecer atención personalizada y visibilidad real a cada participante.
En un entorno donde muchas jóvenes sueñan con estudiar y competir en Estados Unidos, encontrar información fiable y acompañamiento profesional puede resultar decisivo.
Tenerife será, durante doce días, mucho más que un lugar de entrenamiento. Será un punto de encuentro entre talento, formación y oportunidades. Un puente hacia el baloncesto universitario americano… y, quizá, el comienzo de una nueva etapa para muchas jugadoras.



