Cuatro españolas en la WNBA, dos debuts históricos y la pick más alta de la historia. La temporada que confirma que el talento español tiene destino.
Hay temporadas que se recuerdan por un título. Y hay temporadas que se recuerdan porque marcan un antes y un después. Para el baloncesto femenino español, 2026 es de las segundas.
Nunca antes había habido tantas españolas en la WNBA al mismo tiempo. Nunca antes una española había sido elegida tan alto en el draft. Nunca antes una misma semana de mayo había reunido tantos debuts con acento español en la mejor liga del mundo. No es una conquista de títulos. Es algo quizá más importante: la confirmación de que el camino existe y de que las jugadoras españolas ya no son una excepción en Estados Unidos, sino una presencia.
Awa Fam, la pick más alta de la historia española
El 13 de abril, las Seattle Storm eligieron a Awa Fam con el número 3 del draft. Es la posición más alta que ha alcanzado jamás una jugadora española en la WNBA, un hito que iguala el techo que Pau Gasol estableció en la NBA hace más de dos décadas.
Tiene 19 años. Nació en Santa Pola, Alicante. Se formó en el Valencia Basket y pasó por Gernika antes de dar el salto. El 24 de mayo debutó con las Storm apenas tres días después de haber cerrado la temporada en España, donde ayudó al Valencia a ganar la Liga Femenina. En esos primeros veinte minutos anotó 10 puntos y cogió 2 rebotes. Sin pretemporada. Sin margen de adaptación. Con todo el mundo mirando.
Su elección no fue una sorpresa para quienes seguían su progresión. Fue un mensaje: el talento que se desarrolla bien, llega.
Raquel Carrera, un debut cinco años en construcción
La misma semana, en la otra costa, otra española hacía historia. Raquel Carrera debutó con las New York Liberty, las vigentes campeonas, en el Barclays Center.
Su camino a la WNBA fue largo. Las Atlanta Dream la eligieron en el puesto 15 del draft de 2021 — la tercera española más alta jamás seleccionada —, pero sus derechos acabaron en Nueva York. Cinco años después, tras construir una reputación sólida en Europa y ganar la Liga Femenina con el Valencia, por fin cruzó el Atlántico.
El general manager de las Liberty lo dejó claro al ficharla: valoraban la combinación de tamaño, técnica y fuerza de Carrera, y confiaban en su crecimiento dentro de un proyecto global que llevan años construyendo. No llegó de relleno. Llegó a un equipo campeón con un rol por ganarse.
Cuatro nombres, una misma señal
A Fam y Carrera se suman otras dos españolas en la liga esta temporada: María Conde, en el nuevo equipo de expansión de Toronto Tempo, e Iyana Martín, elegida en el puesto 7 del draft por Portland Fire, que decidió quedarse en Europa esta temporada — una decisión completamente legítima que no anula ni su pick ni su futuro.
Cuatro jugadoras. Cuatro caminos distintos. Una misma señal para el baloncesto español: la WNBA ya no es un destino lejano y aislado para una jugadora española cada muchos años. Es un horizonte real, alcanzable, con varias españolas compitiendo a la vez en el mejor baloncesto del planeta.
Lo que esto significa para las que vienen detrás
Ninguna de estas jugadoras llegó de golpe. Awa Fam salió de su casa muy joven para formarse en un entorno más exigente. Raquel Carrera construyó su carrera con paciencia durante casi una década. Cada una recorrió un camino largo, con decisiones difíciles tomadas en el momento adecuado.
Ese es exactamente el mensaje que importa para una jugadora de 15, 16 o 17 años que hoy sueña con jugar y estudiar en Estados Unidos: el talento español tiene destino, pero ese destino se construye. Se construye con formación, con visibilidad y con las decisiones correctas tomadas a tiempo.
Para la mayoría de las jugadoras, ese camino no empieza en el draft de la WNBA. Empieza mucho antes, en el sistema universitario americano — principalmente por la vía Junior College — donde una jugadora puede crecer deportiva y académicamente hasta convertirse en la mejor versión de sí misma.
La WNBA es la cima. El primer paso es mucho más accesible de lo que parece. Y el momento de darlo es ahora.
¿Quieres saber cómo funciona el camino desde España hasta el baloncesto universitario americano? Descúbrelo [aquí].

