El Puerto de la Cruz acogió del 1 al 12 de julio una nueva edición del SCP College, una iniciativa que volvió a situar a Tenerife como punto de conexión entre el talento del baloncesto femenino español y el sistema universitario de Estados Unidos.
Durante casi dos semanas, jugadoras nacidas entre 2005 y 2009 participaron en un programa intensivo de entrenamientos, convivencia y competición. El objetivo no era únicamente mejorar aspectos técnicos o tácticos, sino acercar a las deportistas a una posibilidad concreta: continuar su formación académica y deportiva en universidades y Junior Colleges estadounidenses.
El ambiente vivido durante el campus reflejó precisamente esa mezcla de exigencia e ilusión. Sobre la pista hubo trabajo, correcciones y mucha intensidad. Fuera de ella, también tiempo para compartir experiencias, resolver dudas y comprender mejor un proceso de reclutamiento que, para muchas familias, puede resultar complejo.
El SCP College 2026 convierte Tenerife en una plataforma de oportunidades para el baloncesto femenino
Diez días de trabajo y seguimiento individual
Los entrenamientos oficiales comenzaron el 2 de julio y siguieron una estructura similar a la de una concentración de selección nacional. Las participantes trabajaron durante diez jornadas bajo la supervisión del equipo técnico de Sport Change Project.
Uno de los elementos diferenciales fue la atención personalizada. El campus mantuvo un ratio aproximado de un entrenador por cada seis jugadoras, una distribución que permitió trabajar aspectos específicos según la posición y las necesidades de cada deportista.
La toma de decisiones, la lectura del juego, la ejecución técnica y la capacidad para competir en situaciones de presión fueron algunos de los puntos centrales del programa. No todo consistía en correr o lanzar más… también había que entender mejor el juego.
Al frente del trabajo deportivo estuvo Ángel G. Jareño, entrenador con más de 45 años de experiencia en el baloncesto de élite y pasado en el Real Madrid y las selecciones españolas de formación. Junto a él, Ángel Sanz aportó su conocimiento del sistema universitario estadounidense y del proceso que deben seguir las jugadoras interesadas en obtener una beca.
El showcase, escaparate para el talento
Los días 10 y 11 de julio se celebró el showcase final, uno de los momentos más importantes del SCP College 2026. Las participantes compitieron en un torneo de formato 4×4, con árbitros profesionales y retransmisión en streaming.
Este escaparate permitió evaluar a las jugadoras en situaciones reales de competición. Más allá de los puntos anotados, el formato sirvió para observar su capacidad de adaptación, el trabajo defensivo, la comunicación con las compañeras y la respuesta ante momentos de máxima exigencia.
La celebración del showcase reforzó el principal propósito del evento: generar oportunidades. Sport Change Project trabaja como enlace con más de 250 Junior Colleges y universidades estadounidenses, ofreciendo a las participantes una vía de acceso al baloncesto universitario americano.
Una orientación más allá del campus
El final del evento no supuso el final del proceso. Tras la concentración, cada jugadora recibió un informe individual con una evaluación de su rendimiento y recomendaciones para continuar evolucionando.
Esta orientación posterior resulta especialmente importante para aquellas deportistas que todavía deben mejorar determinados aspectos antes de iniciar el salto a Estados Unidos. Desde Sport Change Project se insiste en que el Junior College suele ser la vía más viable para una gran parte de las jugadoras españolas, ya que permite adaptarse de forma progresiva al idioma, al nivel académico y a las exigencias de la competición.
Tenerife, punto de encuentro entre talento y futuro
El SCP College 2026 cerró su edición en Tenerife dejando una experiencia de aprendizaje, convivencia y visibilidad para las jóvenes participantes. El evento no prometía caminos sencillos ni becas automáticas, pero sí herramientas, información y contacto con una realidad que hasta hace unos años parecía mucho más lejana.
Durante doce días, el Puerto de la Cruz fue escenario de entrenamientos, partidos y sueños compartidos. Para algunas jugadoras, el campus habrá supuesto un paso más en su formación. Para otras, quizá haya sido el primero de un camino que puede terminar en una universidad estadounidense.
Eso es, al final, lo que buscaba el SCP College: convertir el talento en oportunidades reales.

