Awa Fam, Raquel Carrera, Iyana Martín y María Conde están en la WNBA 2026. Lo que esto significa para el baloncesto femenino español.
La temporada 30 de la WNBA arrancó el 8 de mayo. Con dos franquicias nuevas, 15 equipos y el nivel más alto de la historia de la liga. Y en ese escaparate, cuatro jugadoras españolas. No es casualidad. Es el resultado de años de desarrollo, de decisiones difíciles tomadas jóvenes, y de una generación que creyó que el camino existía aunque nadie le hubiera dibujado el mapa.
Esto es lo que están viviendo ahora mismo.
Awa Fam debuta con 10 puntos. Con 19 años. Pick #3 del draft.
El domingo 24 de mayo, Awa Fam entró a la pista del Capital One Arena con la camiseta de las Seattle Storm. Veinte minutos. Diez puntos. Cuatro de siete en tiros de campo. Victoria 97-85 sobre las Washington Mystics.
Tres días antes había llegado a Seattle. Tres días antes había cerrado la temporada en Valencia, donde ayudó al Valencia Basket a ganar la Liga Femenina. Sin pretemporada con el equipo. Sin margen de adaptación. Con todo el mundo mirando.
Fam fue elegida como pick #3 en el draft del 13 de abril, la posición más alta jamás alcanzada por una jugadora española en la WNBA, igualando el récord que Pau Gasol estableció en la NBA hace más de dos décadas. Tiene 19 años. Cumple 20 en junio. Dejó Alicante con 12 años para irse a vivir y entrenarse en Valencia porque sabía que necesitaba un entorno más exigente. Esa decisión, tomada en familia cuando era una niña, es parte de la razón por la que hoy está aquí.
El pick #3 no fue una sorpresa para quienes llevan años siguiendo su progresión. Sí fue un mensaje para el baloncesto español: el talento que se desarrolla bien, llega.
Raquel Carrera, por fin en la NBA más exigente del mundo
La historia de Raquel Carrera con la WNBA ha sido larga. La liga la quería. Ella sabía que el momento tenía que ser el correcto. Este año, por fin, cruzó el Atlántico para unirse a las New York Liberty, el equipo que muchos consideran el más talentoso de la historia reciente de la liga.
Breanna Stewart. Sabrina Ionescu. Jonquel Jones. Satou Sabally. Y ahora Raquel Carrera. No es un equipo de relleno. Es un proyecto con cuatro jugadoras que han sido o serán MVP, construido para ganar el campeonato.
Carrera llega como ala-pívot versátil a una plantilla que no necesita que nadie lo haga todo, sino que cada pieza encaje con precisión. Ese es exactamente el tipo de entorno que acelera el crecimiento de una jugadora de alto nivel.
María Conde, pionera en Toronto
El Toronto Tempo es uno de los dos equipos de expansión que debutan esta temporada. Una franquicia nueva, construida desde cero, donde cada minuto que una jugadora acumula tiene peso histórico. María Conde está en ese equipo.
Conde juega como ala-pívot en un proyecto que ha apostado por ser competitivo desde el primer año, sin esperar ciclos de reconstrucción. Para una jugadora española en la WNBA, estar en un equipo que aún está definiendo su identidad puede ser una oportunidad que los equipos consolidados no ofrecen de la misma manera: minutos, protagonismo y la posibilidad de convertirse en parte del ADN de una franquicia desde el inicio.
Iyana Martín: otra decisión válida
Iyana Martín fue elegida en el pick #7 del draft por las Portland Fire. Podría haber estado en esta lista como debutante. Eligió quedarse en Europa esta temporada.
Es importante decirlo sin matices innecesarios: es una decisión completamente legítima. El contexto europeo puede seguir desarrollando a una jugadora. La WNBA no desaparece. El pick no se anula. Martín sigue siendo una de las mejores jugadoras jóvenes del continente y tiene tiempo. Las circunstancias personales, deportivas y económicas forman parte de cualquier decisión de este calibre.
Lo que su elección también demuestra es que la WNBA es un destino al que se puede llegar en distintos momentos, no una ventana que se cierra si no se cruza a los 20 años.
Qué significa esto para ti
Cuatro españolas en la WNBA en la misma temporada no había pasado antes. No de esta manera, no con este nivel de protagonismo.
Ninguna de ellas llegó de golpe. Awa Fam salió de casa con 12 años. Raquel Carrera lleva una carrera construida con paciencia. María Conde cruzó el Atlántico para unirse a un proyecto desde el principio. Iyana Martín decidió que su momento aún no era este.
Cuatro caminos distintos. Cuatro historias que demuestran lo mismo: que el talento español femenino tiene un destino real en el baloncesto americano. Que el camino existe. Que lo que hace falta es desarrollarlo bien, tomarlo en serio desde joven y no tener miedo a tomar decisiones grandes cuando llega el momento.
Eso es exactamente lo que hacemos en Sport Change Project.
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